Nos atreveríamos a decir que la fiebre es uno de los motivos de consulta más frecuentes en nuestro servicio de pediatría en Sanxenxo y, al mismo tiempo, una de las situaciones que más angustia genera en las familias. Cada día vemos niños con fiebre en Clínica Salnés, así que ya hemos acumulado la suficiente experiencia como para explicarle cuándo hay que venir urgentemente o las situaciones en las que se puede controlar el problema en casa. ¡Toma nota!
Qué es realmente la fiebre y qué no lo es
Conviene partir de una definición precisa: se considera fiebre a partir de los 38 °C medidos con termómetro rectal, que es el método más fiable en menores de dos años. La temperatura axilar puede ser hasta un grado más baja que la real, por lo que hay que tenerlo en cuenta al interpretar la lectura. Por debajo de esa cifra hablamos de febrícula, que en la mayoría de los casos no requiere tratamiento con medicamentos.
La fiebre en sí es una respuesta del cuerpo
Uno de los errores más habituales es tratar la fiebre como si fuera el problema en sí misma. En realidad, la fiebre es un mecanismo de defensa del sistema inmunológico que ayuda al organismo a combatir infecciones. Bajarla con antitérmicos alivia el malestar del niño, pero no acelera la curación ni elimina la causa. Lo que importa no es tanto el número en el termómetro como el estado general del pequeño.
¿Qué síntomas requieren una consulta inmediata con un pediatra en Sanxenxo?
Hay situaciones en las que la fiebre exige venir rápidamente a nuestro servicio de pediatría en Sanxenxo sin esperar a que baje sola. Venga si su hijo tiene fiebre de cualquier grado y es menor de tres meses, si la temperatura supera los 40 °C en un niño de cualquier edad, si aparece junto a rigidez de nuca, manchas rojizas en la piel que no desaparecen al presionar, dificultad para respirar o convulsiones. También si la fiebre dura más de cinco días seguidos o si el niño, una vez bajada la temperatura, sigue con un estado general muy deteriorado.
¿Cuándo se puede observar en casa?
En niños mayores de tres meses con buen estado general, una fiebre de entre 38 y 39 °C se puede manejar en casa con antitérmicos a dosis adecuadas, hidratación y reposo. No es necesario acudir a urgencias a cada subida de temperatura si el niño no presenta ninguna de las señales de alarma que hemos comentado.
Consulte con nuestro pediatra en Sanxenxo ante cualquier duda
La fiebre en niños tiene sus reglas, pero cada caso es distinto y la edad del pequeño cambia completamente el protocolo de actuación. En Clínica Salnés contamos con un pediatra en Sanxenxo para valorar a su hijo con el tiempo y la atención que merece. No espere a que la situación se complique: si tiene dudas, contacte con nosotros para quedarse tranquilo.