Los esguinces y distensiones son lesiones comunes que afectan a ligamentos y músculos o tendones, respectivamente. Ambas pueden ser dolorosas e incapacitantes, y es fundamental contar con la valoración de un traumatólogo como los que forman parte de Clínica Salnés para asegurar un diagnóstico preciso y el tratamiento más adecuado.
La importancia del diagnóstico profesional
Cuando se produce una lesión, es crucial determinar su gravedad. Un esguince puede variar desde un estiramiento leve (grado I) hasta un desgarro completo del ligamento (grado III). De igual forma, una distensión muscular puede ir de una pequeña rotura de fibras a un desgarro total.
El traumatólogo utilizará la exploración física y, si es necesario, pruebas de imagen como la ecografía o la resonancia magnética, para establecer el alcance de la lesión y descartar fracturas asociadas. Este diagnóstico inicial marcará la pauta del tratamiento.
El enfoque inicial: protocolo PRICE
Para las lesiones leves y moderadas, la primera línea de acción que el traumatólogo indicará es, a menudo, el protocolo PRICE:
- Protección de la zona lesionada.
- Reposo para evitar agravar el daño.
- Hielo (Ice) aplicado para reducir la inflamación y el dolor.
- Compresión con un vendaje elástico para ayudar a controlar la hinchazón.
- Elevación de la extremidad por encima del nivel del corazón.
Además, también se pueden prescribir medicamentos antiinflamatorios o analgésicos.
Tratamiento conservador y rehabilitación
Una vez controlada la fase aguda, el tratamiento se centra en la recuperación completa de la funcionalidad. En muchos casos, el traumatólogo recomendará la inmovilización temporal con una férula o vendaje funcional para proteger la estructura lesionada mientras cicatriza.
Posteriormente, la fisioterapia juega un papel vital. Los ejercicios de rehabilitación, prescritos y supervisados, son esenciales para restaurar la movilidad, fortalecer los músculos circundantes y mejorar la estabilidad articular, previniendo futuras recaídas.
La opción quirúrgica en casos graves
Si bien la mayoría de esguinces y distensiones se resuelven con tratamiento conservador, los casos más severos, como un desgarro completo de un ligamento (esguince grado III) o una rotura muscular extensa, pueden requerir cirugía para reparar el tejido dañado. Nuestro traumatólogo en Sanxenxo valorará si la intervención quirúrgica es necesaria para garantizar una recuperación funcional completa, especialmente en deportistas o personas con altos requerimientos físicos.
Servicios de traumatología en Sanxenxo
Si ha sufrido un esguince o una distensión, no deje su salud en manos del azar. En Clínica Salnés estamos a su disposición para ofrecerle un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado. Le asistiremos desde la fase inicial de la lesión hasta su rehabilitación completa, aplicando las técnicas más avanzadas para que recupere su bienestar y retome sus actividades diarias con total normalidad.
Contáctenos y solicite ya su consulta. Le esperamos en nuestra clínica de traumatología en Sanxenxo para cuidar de su salud musculoesquelética.